Avances en capacitación docente, alianzas con empresas tecnológicas y reformas alineadas a estándares internacionales marcaron el primer año de la actual administración educativa, destacó la ministra de Educación, Lucy Molinar, durante un foro organizado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE).
En el encuentro se subrayó la urgencia de impulsar reformas educativas técnicas, sostenibles y basadas en evidencia, como base para el desarrollo económico y social del país.
La ministra de Educación, Lucy Molinar, informó que en el último año se alcanzaron 10.000 horas de capacitación docente, un hito que, según explicó, ha permitido posicionar a Panamá como un referente regional. “No se trata de cualquier cifra. Son 10.000 horas que hoy nos permiten que empresas como Canvas y Google muestren interés en firmar el proyecto entre pares, al reconocerlo como un modelo sólido y sostenible”, señaló.
Molinar agregó que Microsoft ya se encuentra alineado para capacitar a 200 docentes de la Escuela Normal de Santiago, quienes asumirán el rol de teacher trainers y liderarán la alfabetización digital a lo largo de todo el trayecto formativo del sistema educativo. Asimismo, destacó la recuperación de la escuela de directores como parte de la estrategia para fortalecer la gestión educativa.
“Estamos invirtiendo en capacidades, fortaleciendo a nuestros docentes y tomando decisiones que producen resultados concretos para mejorar el sistema educativo panameño”, afirmó la titular de Educación.
Durante el foro se desarrolló una conversación país, alineada con los estándares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), orientada a analizar cómo elevar la calidad del sistema educativo de forma integral, sostenible y basada en datos.
Por su parte, la presidenta de APEDE, Giulia De Sanctis, recalcó que la educación debe asumirse como un eje estratégico del desarrollo nacional. “La educación de calidad no es solo un tema social, sino un factor clave de competitividad país. Panamá necesita decisiones estructurales, técnicas y participativas que fortalezcan su capital humano y su capacidad de crecimiento sostenible”, sostuvo.
La jornada incluyó cuatro paneles temáticos en los que se abordaron los principales desafíos del sistema educativo panameño: educación inicial; organización del sistema y uso de datos; formación y evaluación docente; y la vinculación entre educación y sector productivo. En este último eje se destacó la necesidad de alinear la formación académica con la empleabilidad y las demandas reales de la economía.
El evento concluyó con un llamado a convertir el diálogo en acciones concretas y políticas públicas sostenibles, orientadas a mejorar los resultados educativos y cerrar brechas históricas.
APEDE reafirmó su compromiso con la educación como motor del desarrollo, la productividad y la equidad, y se consolida como un actor clave en la construcción de una agenda educativa nacional alineada con estándares internacionales y centrada en el estudiante.