Las bandas de música continúan derrochando el talento de más de 500 estudiantes consolidándose como espacios de formación artística en todo el país. Por primera vez, el Ministerio de Educación (Meduca) reunió a nueve destacadas agrupaciones regionales en el Festival de Bandas Sinfónicas 2026, donde los estudiantes evidenciaron un alto dominio instrumental que impulsa el futuro de la música en Panamá.
Durante la actividad, la ministra de Educación, Lucy Molinar, destacó conmovida que “la música es una herramienta poderosa que forma, une y transforma vidas”, para luego develar una placa conmemorativa con los nombres de los pioneros de la Banda Sinfónica Nacional de Meduca, un tributo que inmortaliza este primer gran paso.
El orgullo fue un sentimiento compartido entre los jóvenes músicos de distintas regiones educativas. “Mi instrumento se ha convertido en mi voz; es donde puedo expresar mis sentimientos”, destacó Kari Barría, de la región de Veraguas.
Para muchos, esta experiencia marcó un antes y un después en su formación. Gabriel Alba, integrante de la banda sinfónica, expresó que en la música encontró un refugio tras el fallecimiento de su padre: “Cada vez que toco en un concierto se lo dedico, porque sé que está orgulloso de mí”.
El instructor de música de la región de Bocas del Toro, Juan Ábrego invitó a los jóvenes a que aprovechen el movimiento integral de bandas que impulsa el talento en la juventud.
Por su parte, el director nacional de Asuntos Estudiantiles, Irving Rodríguez, resaltó la noble ambición de estos jóvenes por perfeccionarse y enriquecer su lenguaje musical. “Son jóvenes que, desde sus aulas y con la guía de sus instructores, cultivan no solo una técnica, sino un sueño que eleva el orgullo de nuestro país”, expresó.
Durante el acto se rindió homenaje póstumo a Marlenys Espino, clarinetista y tallerista en Coclé, destacando su invaluable legado y el profundo impacto que dejó en la formación musical y personal de generaciones de estudiantes.
La jornada se vistió de gala con el recital de la flautista Grace Jiménez, de la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena; sus notas recordaron por qué fue la ganadora del Primer Concurso Nacional de Solistas 2025. Además, el festival fue la cuna de nuevas ilusiones al anunciarse a los talentos que, tras un riguroso camino de audiciones, integrarán las bandas sinfónicas regionales de este año.
Como broche de oro, en un momento que erizó la piel de los presentes, 550 estudiantes fundieron sus instrumentos en una sola voz para interpretar el remix de “Sube la marea”. Los acordes, que acompañan el camino de Panamá hacia el Mundial 2026, se convirtieron en un himno de unidad y esperanza.
El evento tuvo lugar en el Teatro Ateneo de la Ciudad del Saber, en la ciudad de Panamá y se consolidó como el lugar donde los jóvenes demostraron que, con entrega, el talento se convierte en propósito y la pasión en un proyecto de vida.